Golpe de calor

Golpe de calor

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El golpe de calor es una subida de la temperatura corporal que puede dañar seriamente las funciones fisiológicas de tu perro.

Los perros eliminan el calor mediante el jadeo, las almohadillas de los pies, la trufa, y algunas zonas con poco pelo. La temperatura corporal de un perro está entre 38ºC y 39ºC en adultos y 39ºC en cachorros, si el perro alcanza los 40ºC de temperatura está en fase de hipertermia, y si llegara a los 42ºC, estaríamos hablando de alto riesgo de golpe de calor.

En este momento, podremos observar en nuestro perro, síntomas de decaimiento, falta de fuerza muscular y movilidad, coloración azulada de la piel por falta de oxígeno, respiración acelerada, aumento del ritmo cardiaco, alteración en la salivación y mucosas, y movimientos tambaleantes.

El golpe de calor puede provocar una pérdida considerable de azúcares y sales minerales, manchas en la piel, insuficiencia hepática y renal, hemorragia gastrointestinal, fallo de órganos vitales, incluso la muerte.

Lo que no debemos hacer: No bajar la temperatura de golpe y no cubrir su cuerpo.

Lo que podemos hacer: Ponerle en un lugar fresco, humedecer la cabeza y el cuello con agua no muy fría, especialmente en la zona de la nuca, humedecerle la boca sin que beba demasiado y aplicar hielo en nariz y axilas.

Precauciones: Es importante que la temperatura baje de manera gradual, nunca de golpe, sólo así conseguiremos rehidratar su cuerpo y recuperar azúcares y sales minerales perdidas en el proceso.

Cuando la respiración se estabiliza, le mantendremos encima de una tolla húmeda hasta que podamos llevarlo al veterinario.

Nuestra Responsabilidad: No debemos olvidar que tenemos la obligación de evitar que esto suceda. En tan solo 10 minutos encerrado en un coche, tu perro puede morir. Las temperaturas altas, la falta de sombra o de agua fresca, favorecen el fatal desenlace. Pero además, debemos tener en cuenta que hay otros factores de riesgo como: la edad, las enfermedades respiratorias y cardiacas, el exceso de peso, el pelo largo y/u oscuro o las razas braquicéfalas (tipo bulldog, bóxer).

No lo olvidemos, la prevención es la mejor herramienta, para proteger la salud de nuestro perro.

Marga Puerta